Al mismo tiempo que ha credido la crisis y el paro,ha ido creciendo el número de "supuestos videntes" que han visto una salida a su situación a costa de engañar a quienes les llaman convencidos de que sus alagos y bonitas palabras les solucionarán todos sus problemas.

De ahí que en la actualidad estemos tan mal vistos los videntes ,tanto los que trabajamos conforme a una ética cómo los que solamente buscan dinero hemos sido metidos juntos en el mismo saco.

Para nada me identifico con personajes que se hacen llamar videntes y montan un escenario esperpéntico a fin de impactar a quienes se dejan guiar sin orden ni concierto.